Averías de coches más comunes del verano

Si en invierno es más probable tener problemas a la hora de arrancar los vehículos por fallos en las baterías y calentadores de los motores diésel, el verano también tiene sus peligros.

El verano es sinónimo de calor y viajes por la carretera. Las altas temperaturas y los largos trayectos ayudan a que las piezas de nuestro coche se deterioren.

Un buen mantenimiento es clave para prevenir situaciones de riesgo en la carretera. Pero, ¿cuáles son los problemas más habituales en la época estival?

El aire acondicionado

Hoy en día, prácticamente todos los automóviles tienen aire acondicionado. Aunque se debe poner en marcha con frecuencia para que no se resequen las juntas de estanqueidad, muchas veces nos olvidamos de él durante 6 meses, hasta la llegada del verano. Utilizarlo de forma descontrolada puede suponer el desgaste de las tuberías que llevan el aire y una posible fuga de gas refrigerante.

Posibilidad de un reventón de neumáticos

A mayor temperatura, mayor posibilidad de que un neumático reviente.

En verano, las probabilidades aumentan exponencialmente. El calor del asfalto, que es superior al del ambiente, hace que sea muy perjudicial para nuestro vehículo.

Cuanto más baja sea la presión, más fácil es sufrir un reventón, ya que la deformación del flanco de la cubierta genera mucha fricción y calor. Todo ello, además, aumenta el consumo de combustible.

La temperatura del motor

Lo más importante es revisar el nivel de refrigerante y el de aceite antes de empezar el viaje y, al igual que con el aire acondicionado, dejar libre la entrada de aire delantera.

En marcha, es importantísimo revisar la temperatura del motor. Circular en marchas largas en los trayectos empinados es una solución para controlar la temperatura. Al revolucionar el motor, la bomba de agua mueve más caudal y refrigera mejor.

Aconsejamos también llevar siempre un par de litros de refrigerante por lo que pueda pasar.

Cuidado con el turbo

El turbo es una de las piezas que más sufren en verano.

Es muy peligroso apagar el coche de golpe cuando vamos a un buen ritmo, porque el turbo está al rojo vivo. Cuando apagamos el coche de repente, el aceite que refrigera y lubrica el vehículo se convierte en carbón y destroza el eje de la turbina.

Por eso, es recomendable dejar el motor encendido un par de minutos para refrigerarlo.

Problemas con el alternador

Esta pequeña pieza tiene un papel determinante en el funcionamiento del vehículo. El alternador se encarga de transformar la energía mecánica en energía eléctrica y almacenarla. El uso excesivo del sistema eléctrico durante el verano causa numerosos fallos durante la época estival.

Ante todas estas averías os recomendamos visitar vuestro taller de confianza para que revisen el vehículo antes de cualquier viaje. Es necesario mantener el coche a punto y con las revisiones en regla antes de circular.



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